Tiempo de espera
La recompensa de esperar es ver el resultado y asombrarse.
Paula Placeres
10/9/2026


Hace 10 días planté cinco tubérculos de Dalias Pompón.
Cada día, desde entonces, he mirado con ansias la tierra donde fueron plantados, sin que hubiera señales de vida.
Hoy, como todas las mañanas y tardes desde que fueron enterrados, fui a mirar y...
¿Qué les cuento?... Había tres brotes amarillentos surgiendo de la tierra.
Amarillos, sí, mas no faltos de vida. Ellos no conocen la luz del sol aún y, a medida que asomen hacia ella, su color se irá tornando verde.
Esperé. No voy a decir que con paciencia, porque estuve a punto de desenterrarlos para ver qué pasaba allí, en lo oscuro, donde estaban.
Hoy me emocioné al ver los brotes.
El tiempo de espera me ha mostrado que, aunque no pudiera ver lo que había, todo estaba vivo allí abajo... En la raíz, algo se estaba transformando para salir con fuerza a la vida exterior.
Ahora viene el tiempo de cuidar las plantas, que pronto crecerán fuertes y me regalarán las más lindas flores.