Noche de la nostalgia
Paula Placeres
8/25/2026


Hoy 24 de agosto se celebra en Uruguay la Noche de la Nostalgia, la noche de los recuerdos.
En una gran movida nocturna en todo el país, boliches, pubs y radios evocan la música de los 60, 70, 80 y 90. La idea que alguien tuvo hace mucho tiempo hoy se ha convertido en una fiesta a nivel nacional. Eventos a los que concurre gran cantidad de público de todas las edades. El recuerdo y la diversión se unen en una noche de fiesta y oldies. Música de otras generaciones, ambientación y looks de época hacen de esta noche una noche única.
Quizás la nostalgia no sea solamente recordar una canción, un lugar o una persona. Quizás sea recordar quiénes éramos en ese momento.
Porque cuando vuelve una canción, muchas veces vuelve también aquella versión de nosotros mismos que la escuchaba. La que tenía otros sueños, otros miedos, otros amores, otras certezas.
Y por unos minutos, mientras suena esa canción, podemos volver a encontrarnos con quien fuimos antes.
Mi primera Noche de la Nostalgia la viví junto a Mauricio, cuando éramos novios hacía poco tiempo. Fue en Montevideo, allá por 1999. No recuerdo dónde fuimos; sí recuerdo que, cuando íbamos de regreso a su casa, llovía torrencialmente y en un semáforo chocamos la camioneta, en un choque múltiple sin mayores consecuencias.
La fecha viene como anillo al dedo para "nostalgiar". Traer recuerdos, viajar un poco en el tiempo.
Las canciones y los ritmos nos llevan a esas épocas pasadas, a los primeros amores o a recordar qué pasaba mientras sonaba uno de esos temas en la radio.
Pegábamos pósters en las paredes de nuestros cuartos de los músicos que nos gustaban. Yo tenía muchas fotos de León Gieco, que era mi ídolo.
Recuerdo que grabábamos, en cassette, las canciones preferidas de los programas de radio. Apretábamos REC y listo: hacíamos nuestros propios compilados de canciones.
Me recuerdo en mi adolescencia, gruñona y rebelde. Me encerraba temprano en mi cuarto, dibujaba, escuchaba música y a veces escribía algo que guardaba para mí. Hoy, muchos años después, sigo escribiendo, pero ahora lo comparto.
Dormía a la hora que lo hacían las gallinas, eso me decían.
Ahora que lo pienso, aquella adolescente que se encerraba temprano en su cuarto no tenía idea de la cantidad de cosas que iba a vivir.
No sabía de los amores que llegarían, de los hijos, de las pérdidas, de las decisiones difíciles, de las vueltas que daría la vida.
Tampoco sabía que muchos años después una canción sería capaz de traerla de vuelta.
Y acá estoy yo, tantos años después, recordándola.
Quizás eso también sea la nostalgia: volver a encontrarme con quien fui, mirar desde la mujer que soy hoy y descubrir que, aunque haya cambiado tanto, todavía hay algo de aquella muchacha que sigue acá.