La tregua
Paula Placeres
8/5/2026


Hay viento afuera, siento un silbido que entra por la rendija de una de las ventanas que dan hacia el este, las esteras de madera golpean haciendo un ruido seco que no me deja dormir.
En el borde de esa misma ventana, uno de mis gatos rasguña el vidrio pidiendo entrar.
Adentro, calma, en la penumbra de mi dormitorio, sobre mi escritorio reposa una pila de libros que aún no termino de leer.
Un poco más acá, me encuentro yo, sola, recostada en mi cama, no consigo conciliar el sueño, no logro leer esta noche, estoy un poco dispersa, pensativa.
Apago la lámpara en un último intento por aquietar también mi mente, y finalmente descansar.
No lo consigo aún, pido una tregua a mis pensamientos, dirijo mi atención hacia un sueño que me gustaría tener esta noche, y poco a poco cierro los ojos y me entrego al reposo.
En mis últimos parpadeos de esta noche, un deseo, soñar con quien me ha regalado unos collares que tengo colgados en el respaldo de mi cama, son lo último que veré antes de apagar la luz.