La libertad
Paula Placeres
8/24/2026


Hubo un día, hace unos años, después de despedir con dolor a quien fue mi compañero de vida durante 24 años, en el que me pregunté:
—¿Y ahora? ¿Qué hago yo con mi libertad?
Sí, yo deseaba mi libertad, pero nunca me atreví a tomarla. Tal vez me quedé allí porque era más cómodo, sin tener que tomar las decisiones difíciles, porque ya alguien más las tomaba por mí.
Yo asentía, seguía, acompañaba, estaba cerca, siempre cerca, pero no tomaba decisiones.
El día que quedé sola tuve que empezar a hacerlo. Tomé no solo mi libertad, sino también mi vida, esa vida que antes había entregado a él.
Y entonces entendí algo: a veces deseamos profundamente ser libres, pero no imaginamos todo lo que implica serlo.
La libertad me cayó encima.
No llegó de la manera en que yo la había imaginado, ni en el momento que hubiera elegido. Llegó de golpe, acompañada del dolor, de la incertidumbre y de muchas decisiones que, por primera vez, tenía que tomar sola.
En el acierto y en el error comencé mi camino sola, junto a mis hijos.
En el afán de encontrarme, de hacerme fuerte y de seguir adelante como fuera, fui haciendo un camino.
La libertad… un gran tema para quienes hemos vivido la vida siguiendo patrones y cuestiones aprendidas, dando todo por hecho, sin cuestionar nada y entendiendo que no hay otra manera.
Cuando la vida nos pone pruebas, es ahí donde tenemos la posibilidad de ver más allá de todo eso que habíamos aprendido y repetido, muchas veces sin tener plena conciencia de ello.
Hoy entiendo que la libertad es libre. Solo eso, no necesita justificarse, pero sí necesita ser ejercida.
No necesita que nadie nos diga cómo vivirla. No viene con instrucciones. No significa tener todas las respuestas ni saber exactamente hacia dónde vamos.
Significa poder elegir.
Elegir aun con miedo, equivocarnos, volver a empezar, cambiar de rumbo.
Estuve mucho tiempo en ese lugar cómodo. Me puse allí, esperando y siguiendo.
Hoy no tengo a quién seguir. Me voy haciendo mi propio camino, en un intento de ser coherente con lo que quiero para mí y para quienes están en mi entorno más cercano.
Y quizás eso sea, para mí, la libertad: haber descubierto que mi vida es mía, es tomar decisiones y asumir las consecuencias.