¡Fue un gusto conocerlos!
Paula Placeres
5/22/2026


La oficina en la cual trabajo en las mañanas, está ubicada en el campo, a unos tres kilómetros de la ciudad. Entro y salgo varias veces de allí durante mi horario de trabajo.
Hoy parecía un día bastante tranquilo, hasta que de repente, un alboroto extraño afuera, daba a entender que algo inusual estaba pasando.
Soy bastante observadora, y muy atenta con respecto a los sonidos de los pájaros, y esas cosas de la naturaleza que me atraen, entonces, salí a ver que estaba pasando, ya que aquel barullo de aves, no me resultaba familiar.
Para mi sorpresa, una bandada de carpinteros blancos, muy ruidosos y movedizos, revoloteaban con un griterío apabullante alrededor de un comatí de avispas que estaba entre unas ramas, en lo alto de un pino.
Me acerqué para verlos y se dispersaron, unos volaron al mote de eucaliptus que está cruzando la calle, y otros a las viejas columnas de hormigón de un tendido eléctrico abandonado. Allí se posaron para mi suerte, mientras limpiaban sus picos después de darse una gran panzada de avispas, y pude hacer unas lindas fotos de este avistamiento. Si los hubiese salido a buscar, quizás no los hubiese encontrado, pero tuve la suerte de que ellos vinieron a mí.
Es la primera vez en mi vida que los veo. Sabía que existían, pero no había tenido la suerte de encontrarme con ellos, hasta hoy.
¡Fue un gusto conocerlos!