El cielo nocturno

Paula Placeres

4/25/2026

Desde niña, una de las cosas que más me ha cautivado es el cielo nocturno.

Recuerdo pasar mucho tiempo mirando las estrellas, contaba una y otra vez los innumerables puntos brillantes que titilaban en lo profundo de la noche.

Decían los mayores que si contabas las estrellas, te aparecían verrugas en las manos, de hecho tuve verrugas en las manos, no me importaba, yo contaba las estrellas.

Adoraba observar la vía láctea en las noches más oscuras.

Conocía bastante bien algunas formaciones de estrellas, siendo mi preferida la Cruz del Sur. La usaba como guía, para orientarme.

Las noches claras mientras la luna crecía hasta llenarse, me enseñaban sobre los ciclos de la vida misma.

Ahora de grande, el cielo ya no me parece tan inmenso.

Me resulta conocido, cercano, pero aún así, cada día al anochecer, voy afuera un momento y miro hacia la inmensidad y encuentro esas constelaciones que conozco desde siempre, y por un ratito se me inunda la memoria de recuerdos de aquellas noches, dónde siendo pequeña yo miraba siempre el cielo por las noches.