Al viejo tronco
Paula Placeres


Al viejo tronco....
Un día pasando por el camino de donde vivo, te ví allí tirado, alguien te sacó como deshecho y yo te ví como un gran tesoro .
Me las ingenié para que te llevaran a casa y te di una nueva vida, aunque parecías ya muerto.
Allí estuviste por casi cinco años, testigo de muchas emociones que fueron expresadas alrededor de aquel fogón de donde estabas cerca, de manifestaciones de dolor, de miedo, y de las más grandes tomas de conciencia que pueden existir, empezando por la mía; de las vidas que quieren cambiar, y también de risas en ruedas de mates mirando la luna, o el atardecer, de reuniones que duraron hasta muy entrada la noche.
Este fue tu cometido, ser raíz, ser el puente entre la tierra y el universo para muchos.
Fuiste el lugar favorito de muchos niños que subidos en vos, rieron, jugaron y contaron historias.
Los caballos te adoraron por largas horas, lamiendo la tierra vieja que aún quedaba gastada entre tus raíces, buscando quien sabe que tipo de riqueza que no hay en otra tierra.
Nada se pierde, todo se transforma...y así fue que pasaste de ser la basura de alguien más, a ser un gran protagonista en este lugar donde te puse aquel día...
No creo poder llevarte conmigo esta vez...te suelto, honro y agradezco tu paso por aquí...